STATEMENT ARTÍSTICO


Es fundamental para mí respirar cambiando de disciplina, del dibujo al trabajo escénico, que se retroalimentan con el video y con la pintura. Me agota una sola práctica; una única manera de contar las cosas. Mi especialidad, por lo tanto, reside en la variedad de procesos y en la flexibilidad de técnicas. Esta supuesta dispersión concatena un universo particular, que se relaciona entre sí, siendo partícipe de un discurso coherente y simultáneo, basado en la espontaneidad y la sorpresa como modos de supervivencia. Utilizo la expresión artística como excusa para afrontar riesgos, para abrir el punto de mira hacia la transformación.


Me interesa el proceso intuitivo y ritual como modo de conexión con lo intangible, busco mis raíces para no salir volando.  Me fascina cuando se abre el canal y aparecen deseos ocultos, pensamientos inesperados y emociones escondidas que me conectan con resquicios de memoria que yo no viví directamente. Cuando hablan mis abuelas y otras mujeres a través de mí, me encuentro de frente con quién soy, por eso mis obras no están cerradas y sirven de pantalla para diversas lecturas, siempre diferentes; porque vemos lo que deseamos ver, lo que necesitamos ver y muchas veces lo que no queremos ver.


Transito las artes visuales, el teatro y la danza de forma grotesca, decidida y colorista. Con evitables rasgos sensoriales, emocionales y simbólicos. Desde el susto a la curiosidad y desde la curiosidad al enfrentamiento, siempre dejando un hueco para el azar y la improvisación.


Mi universo performativo parte de la realidad circundante, utilizando las vivencias e imágenes más íntimas para investigarlas y sanarlas a partir de la acción escénica y el contacto directo con el espacio y el espectador, siempre variable. Mientras, mi universo pictórico y audiovisual implica el proceso opuesto, generando imágenes a partir de impulsos subconscientes; una especie de estertor anímico, espiritual y ensoñado que, cuando ordeno y doy por finalizado, analizo, para comprender.


Deseo descubrirme como soy, investigo posibilidades en pos de esa libertad, intentando alejarme de las fórmulas y del artificio. Reivindico mi propio derecho de expresión, reivindico lo que soy asumiéndolo con la mayor franqueza posible y siempre tengo presente la voz de Emily Dickinson, que susurra “Vivo en la posibilidad”...




 

Sobre la obra de Alba Soto


“Se destaca en su trabajo una gran feminidad y una fuerte energía sexual. Desmitifica el estereotipo de lo femenino, dotándolo de una carga fálica hacia la descontextualización. Metáforas cotidianas que separan las palabras del objeto-sujeto trabajado.” 

Manuel Menassa


“No podía entender la frase de Filliou “El arte es lo que hace la vida más interesante que el arte” sin conocer el trabajo de Alba Soto.

La artista recalca las preocupaciones para que tomemos conciencia de lo que pasamos por alto a nivel personal.  Lo fácil es regodearse en las miserias, pero con su obra las transforma en algo bello, haciendo siempre lecturas positivas hacia el cambio.”

Elena Rey


“Alba Soto provoca utilizando el tiempo, aísla partes de la vida para demostrar puntualmente lo que ésta es, nos ayuda a pensar, a crear y a hablar. Sus acciones son chamánicas porque trasforman la atmósfera haciéndonos creer en lo que ya existe.”

Arnold Taraborrelli



EXPOSICIÓN: WINDY


"Los colores brillantes y los elementos fantásticos en las pinturas de Alba son una especie de ecosistema, un desierto de seres vivos. Cada obra cuenta con una figura coherente, pero esa cifra se compone de una mezcolanza de personas incompletas, animales y objetos que están en conflicto y emergiendo el uno del otro. Por ejemplo, la cara de un pájaro se convierte en el disfraz de una mujer, mientras que la cara de otro se convierte en el pecho de la mujer a la que se enfrenta chupando. Los que llegan son ángulos diagonales que se suavizan con las curvas naturales del cuerpo. Cada figura es impura e incompleta, pero la suma de éstas crea un cuerpo entero. Es como si las figuras buscaran a tientas su camino hacia la existencia. Esto me hace preguntarme qué es exactamente una persona.


Sus pinturas versan sobre el movimiento, pero este movimiento no se preocupa por su propia finalización. El movimiento en sí es primario e incompleto, ya que es, unicamente, una parte del movimiento. Cuando uno mira uno de estos cuadros, las figuras parecen transformar al tiempo evitando cualquier tipo de narrativa. Cada relación de las partes contiene una relación cambiante; en una parte se trata de una pelea, en la siguiente se trata de sexo y en el siguiente hay sólo reposo. Sin embargo, podría ser visto en cualquier orden. El espectador es libre de dar sentido a las figuras, pero su cualidad de mercurio y las relaciones ambiguas que se exponen deshacen continuamente cualquier tipo de conclusión.
Una pintura retrata la destrucción de su finalización. En esta pintura, hay una figura completa y solitaria rodeada de un espacio negro, uno de los pocos casos en los que el negro sólido aparece en su obra. Una figura solitaria y completa reside en este espacio negativo y alcanza el desorden de una primitiva pareja huyendo. Esta figura es una figura completa, pero es lo único que existe dentro de su espacio, y por eso se percibe derrotada".


Jade Lang


EXPOSICIÓN: CATATARATA


“¿Puede el arte no ser sanador, madre benevolente, que aconseja abiertamente y estimula de manera innata nuestros sentidos?


El sueño que he tenido es hermoso. Se avecina la catástrofe. El sufrimiento desaparece cuando el final es el único posible. La codicia y la competición se tornan paz y reflexión. Todo lo que conocemos desaparecerá, cada forma y nombre que llamamos nuestro mundo. Dame tu mano. Juntas viviremos el último instante y embestiremos la explosión hasta que no quede nada reconocible, solo la pura oscuridad que será la semilla de lo que vendrá.


Para Alba, la  rueda de la vida son brazos que nos relacionan con los otros y piernas que nos apoyan y nos sustentan pero, por otra parte, desconocemos si avanzan o se resisten. Nada es lo que parece y todo es posible en su obra; las interpretaciones sólo pueden leerse a través de nuestros propios deseos y miedos. Sólo el movimiento puede medir el tiempo y, a través de este, nos adentramos en un viaje lisérgico, nos embarcamos en una expedición a una isla inexplorada. Desde la mancha azarosa se desenmascaran personajes que se agarran, comparten sombra y espacio, tienen forma viva  y presenciamos como dejan de tenerla. Los animales surgen alucinados como seres mitológicos y, al mismo tiempo,  son ancestros y germen de su mundo, cooperando en su espacio vital.


En el arte de Alba Soto todo nace impetuoso e impulsivo (como lo es su obra performática) pero es la destilación del trazo, lo contundente de la forma tras la condensación, lo que convierte su trabajo una expresión personal, individual e irrepetible. Cada obra se vela con un tono que inunda toda forma como un decantador de atmósferas, intuyendo una gran personalidad y sensibilidad en el uso del color.


En el conjunto de esta exposición  se hace evidente  que lo sexual inunda las representaciones humanas. La femineidad, fuera de todo estereotipo, como medida y como creadora de una idea recurrente. Mujeres que rujen, se retuercen y se dejan llevar. Mujeres que juzgan, que sufren, que se reflejan conscientes de saberse parte de un todo.


Por otro lado, la decisión de  plasmar sus obsesiones en lienzos de gran formato nos lleva a pensar en el mural ancestral, en el intento por descifrar una historia encerrada en cada uno de los trabajos. En ellos, adentrándote, puedes ser todas las mujeres que abrieron camino (y sus piernas) antes que tú, puedes ser las que vendrán con nuevas dudas y nuevas armas. Podrás recordar que fuiste la Venus de Hohle Fels, de Willendorf, de Lausell, de Milo, las volátiles victorias de Samotracia y cada esfinge cuya cabeza queda aún erguida entre la arena. Cada vulva, cada triángulo, cada huevo, cada cueva.


CATATARATA nos lleva a ese instante de delirio en el que todo se funde en una misma conciencia.


(…)Ahora soy un lago. Una mujer se inclina sobre mí,
Buscando en mi extensión lo que ella es en realidad.
Luego se vuelve hacia esas mentirosas, las bujías o la luna.
Veo su espalda y la reflejo fielmente.
Me recompensa con lágrimas y agitando las manos.
Soy importante para ella. Que viene y se va.
Todas las mañanas su cara reemplaza la oscuridad.
En mí ella ahogó a una muchachita y en mí una vieja
Se alza hacia ella día tras día, como un pez feroz.

(Plath , Sylvia. Poesía completa. Traducción: Xoán Abeleira. Bartleby Editores, 2008, Madrid. Impreso)


Irene Alonso



EXPOSICIÓN: LO AZAROSO


“ARTE, LÓGICA Y AZAR

Hablar de Alba Soto es sentir la presencia del color y la contundencia de la forma. Al aproximarnos  a sus obras enseguida observamos una explosión de color acompañado de un trazo ágil pero gentil, subrayando las líneas de sus figuras para mostrar al espectador que estas existen. Todo ello bajo el aura de un proceso creativo en el que la casualidad es el detonante, lo cual es una muestra más de la gran fuerza interior que esta artista posee.

En cada una de sus piezas nos invita a que nos introduzcamos en una atmósfera en la que sus personajes, que siempre se tambalean entre lo real y lo fantástico, se agarran, comparten sombra y espacio, tienen forma viva. Con todo ello conforma una composición salvaje en un universo en el que el mensaje está encriptado y en el que nos ha ido dejando pistas, pinceladas de lo que se nos quiere contar, indicios que cada cual tiene que descifrar e interpelar con su propio imaginario. 

En esta muestra Alba alude al azar, pero no es un azar accidental, nace de su capacidad de sentir y de enfrentarse al arte, a cada disciplina, de modo que cada obra brota de su interior con total naturalidad, en su caso no es azar es lógica natural.”


Laura Darriba



“MIS PALABRAS NO SE LAS LLEVA EL VIENTO


Siri Hustvedt asegura que nuestros pensamientos están continuamente habitados por objetos imaginarios, imposibles, inexistentes, pero en el arte esos objetos se trasladan del interior al exterior, las palabras y las imágenes cruzan la frontera. 

Y así hemos de entenderlo y percibirlo en el caso de la obra de la madrileña SOTO, pues ha cruzado esa frontera trasladando un imaginario plástico ante la presencia de nuestras miradas, que se quedan absortas en unas cosmovisiones en las que el color y sus múltiples manifestaciones, las formas fecundadas y el conjunto asimétrico, alcanzan el recitado perfecto. 

Su trabajo radica en el proceso de consumación de un código que tiene ocultas sus claves, las que visualiza y encarna en una alucinación que nos deja una sensación única de experimentar su advenimiento como poética de una imagen viva y conspiradora.   


En el delirio del tic tac binario,
el universo se expande con la lentitud
de la hierba: todo pasa reducido a silencio.

(Gabriel Zaid)


Gregorio Vigil-Escalera


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